Lección 11

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LA ADORACIÓN Y SU SIMBOLOGÍA

COMPARADA EN LAS DOS ÚLTIMAS ETAPAS DE LA  IGLESIA

LECTURA BÍBLICA: COLOSENSES: 2:16 Y 17

 

TEXTO DE MEMORIA: “… PORQUE LAS COSAS QUE ANTES FUERON ESCRITAS, PARA NUESTRA ENSEÑANZA FUERON ESCRITAS PARA QUE POR LA PACIENCIA Y POR LA CONSOLACIÓN DE LAS ESCRITURAS; TENGAMOS ESPERANZA…”  ROMANOS 15:4.

 

La historia que vivió el Pueblo de Israel en su tránsito desde el cautiverio hasta llegar a la Tierra Prometida, fue una figura simbólica, del camino que deberá recorrer la Iglesia de Dios en la era del Nuevo Pacto, hasta su establecimiento en el glorioso reinado de Nuestro Señor Jesucristo, en el tiempo del fin. Esta es una afirmación que paulatinamente va tomando cuerpo, en la medida que vamos revisando la historia del Pueblo Elegido y  la historia propia de la Iglesia Del Nuevo Pacto:

Tenemos entonces que: Así como los israelitas eran esclavos; Antes del sacrificio de nuestro Señor la iglesia estaba en el mundo esclavizada en el pecado, sin esperanza de Dios. Y como el Pueblo de Israel era cautivo de Faraón;  La  Iglesia, en el Egipto del mundo, estaba presa de Satanás (Efesios 2:1-3) Del mismo modo que los hebreos en Egipto estuvieron bajo pena de muerte; los gentiles que hoy somos parte de la Iglesia De Dios, estábamos en el mundo muertos en delitos y pecados (Efesios 2:4-6)

Cuando el pueblo de Israel recibió la orden de SACRIFICAR LA PASCUA, tal vez no comprendió, en ese momento, la trascendencia de este sencillo acto. Sin embargo, cuando con la sangre del cordero de la Pascua, derramada y marcando los dinteles de las puertas de sus casas, "DIOS LOS SALVO DE LA MUERTE" de los Primogénitos, la SOLEMNIDAD DE LA PASCUA, se tornó en un monumento histórico, imposible de borrar de la memoria  del Pueblo elegido.

Obviamente que para la Iglesia del Nuevo Pacto, la preciosa sangre del Señor Jesús, derramada el día de su sacrificio, tuvo la misma virtud que la sangre del sacrificio de los israelíes en Egipto. Así registran las Escrituras los instantes previos al suceso antes citado, en la última Pascua en que participo Jesús; cumpliendo con la Ley de Dios, junto con sus discípulos: “...y tomando del pan, habiendo dado gracias, lo partió y les dio diciendo: ESTE ES MI CUERPO QUE POR VOSOTROS ES PARTIDO, haced esto en memoria de mí; y tomando asimismo también el vaso dijo: Este vaso es el Nuevo Pacto en mi Sangre QUE POR VOSOTROS ES DERRAMADA..."

Por esto, el apóstol Pablo, más tarde, evocando este momento escribiría: "...CRISTO ES NUESTRA PASCUA QUE POR NOSOTROS FUE CRUCIFICADO..." (1ª Corintios 5:7) [m1] Este divino sacrificio redimió nuestras vidas de la condenación del pecado que nos llevaba cautivos a la muerte: CRISTO ES PUES, NUESTRA PASCUA QUE NOS SALVO DE LA MUERTE (Efesios 2:4-5)

Al llegar a esta conclusión fundamentada en la información que nos entregan las SS. EE, se origina inmediatamente un cuestionamiento lógico: Si  el Sacrificio de la Pascua, era la representación del Sacrificio del Hijo de Dios; Muerto el Señor Jesucristo, el Cordero de nuestra Pascua, naturalmente, ésta Solemnidad, quedaba definitivamente obsoleta, pues, siendo el sacrificio del cordero la esencia de esta solemnidad, necesariamente ésta concluía. Cabe preguntarse entonces ¿Qué valor puede tener ahora la celebración de la Pascua para la Iglesia en la actualidad?

El apóstol Pablo, cuando relata los últimos momentos del Señor, antes de ser crucificado; recuerda que Jesús, luego de lavar los pies de sus discípulos, habiendo repartido el pan y el vino en su ultima Pascua, les ordena: “¡¡¡HACED ESTO EN MEMORIA DE MÍ!!!" (1ª Corintios11: 23-26) Más adelante el mismo Apóstol explica: “... porque todas las veces QUE COMIEREIS ESTE PAN Y BEBIERES ESTA COPA, LA MUERTE DEL SEÑOR RECORDÁIS HASTA QUE ÉL VENGA...”. Esta es, entonces, la respuesta de las Escrituras: Habiéndose cumplido el ciclo de la Pascua del Primer Pacto con la muerte y resurrección de nuestro Salvador, nuestro propio Señor Jesús reinstala esta santa Solemnidad en el Culto de Adoración, como un memorial de su sacrificio expiatorio hasta el día en que él regrese por su Iglesia[m2] .

 

LA FIESTA DE LOS ÁZIMOS PARA NUESTRO TIEMPO.-En esta Festividad Sagrada, no se da la misma situación que en la Solemnidad De La Pascua, pues mientras esta ultima, en su formulismo y simbología estaba estructurada en la base del sacrificio y derramamiento de la sangre redentora, el universo que enmarcaba La Fiesta De Los Ázimos era mucho más amplio en el tiempo, desde la perspectiva del simbolismo, como lo vamos a ver a continuación:

Con la historia del pueblo de Israel, como marco de referencia vislumbraremos el camino que deberá recorrer la Iglesia Verdadera.

Recordemos entonces que 1530 años AC, a comienzos de la cosecha de primavera; luego de que hubieron muerto los primogénitos egipcios, tanto de hombre como de animales, el Faraón mandó a llamar a Moisés y Aarón y les otorgó la libertad para salir al desierto. El relato de las SS.EE, narra la orden que diera Dios respecto a este momento: “Y guardareis LA FIESTA DE LOS ÁZIMOS, PORQUE EN AQUESTE MISMO DÍA SAQUE VUESTROS EJÉRCITOS DE LA TIERRA DE EGIPTO, por tanto, GUARDAREIS ESTE DIA POR VUESTRAS GENERACIONES...”.

Naturalmente que iba a ser muy difícil que el pueblo se olvidara de estos dos hechos tan puntuales en su historia. Del mismo modo los verdaderos seguidores de Dios, no deberían ignorar estos momentos tan vitales de su propia existencia: Al leer la palabra de Dios, nos daremos cuenta que La Fiesta de los Ázimos, desde la perspectiva  histórica, está absolutamente interrelacionada con la Solemnidad de la Pascua, pues, como consecuencia de la muerte de los primogénitos en Egipto, vino LA AUTORIZACIÓN PARA SALIR DE EGIPTO.

De igual modo, en la historia de la Iglesia del Nuevo Pacto: Egipto, el

Faraón, Israel cautivo, el Cordero que se sacrificaba en la Pascua del ANTIGUO PACTO; simbolizaban respectivamente, al Mundo, a Satanás, a la Iglesia, a Nuestro Señor crucificado en el NUEVO PACTO. Y sin lugar a dudas  aquella “masa sin levadura", que exigía la Ley (1ª Corintios 5:7-8), simbolizaba, para nuestros días, LA IGLESIA SIN PECADO, libre del dominio de Satanás; gracias al sacrificio de nuestro Señor Jesucristo,[m3]  ¿A quién  no le puede parecer importante este momento? A Dios le pareció importante, y determinó que LA FIESTA DE LOS ÁZIMOS, debía ser una conmemoración de carácter perpetuo para su pueblo.

La Iglesia de los Apóstoles la observó una vez muerto nuestro Señor. (Hechos 12:1-3) Por esto la Iglesia  De Dios en la era del  Nuevo Pacto, de acuerdo a todo lo que se puede comprobar en la Palabra De Dios, debe celebrar esta Fiesta Solemne.

 

Las SS.EE. y la historia de la Iglesia Verdadera se encargan redemostrar una verdad irrefutable: así como las santas Fiestas de Dios fueron el marco histórico en que se resolvió  la libertad del Pueblo Escogido,  convirtiéndose cada una de las Convocaciones Santas, en un hito histórico de cada meta que hubieron de sortear los israelitas en el desierto;, así También será con la simiente de la promesa, esa gran multitud que nos muestra el Libro de Apocalipsis acompañando a los elegidos del Pueblo de Israel, según se puede entender, en ese esquema simbólico que encierra EL REGLAMENTO DEL CULTO DIVINO, que encierra EL MARAVILLOSO PLAN DE SALVACIÓN DISEÑADO POR DIOS ,el Padre, y dispuesto para todos quienes seamos fieles hasta el fin .

 

LA FIESTA DE PENTECOSTÉS EN LA ERA DEL NUEVO PACTO.- Es posible que muchas personas ni siquiera  conozcan la existencia de este mandato, mucho menos, entonces podrán determinar su importancia dentro del Culto de Adoración; sin embargo, ha de bastarnos  una cita de las SS.EE. para comenzar a reconsiderar la trascendencia, no tan solo de esta Fiesta, sino de todas las celebraciones instituidas por Dios.

Podemos citar, como ejemplo el capitulo 2 del libro de los Hechos, donde está la Iglesia de los Apóstoles congregada, con motivos de esta Solemnidad,  aún cuando ya el Señor Jesús había resucitado e incluso retornado al seno de su Padre. En este “Día de Pentecostés”, el Espíritu Santo de Dios es derramado sobre ellos. ¿Cómo pudo manifestarse el Espíritu sobre ellos si estaban celebrando una Fiesta, presuntamente obsoleta a causa de la muerte de Cristo en la cruz?

 

En el período del Primer Pacto EL REGLAMENTO DE CULTO, junto con determinar el momento de celebrar LA FIESTA DE PENTECOSTÉS, exigía la  presentación de dos panes, en calidad de Ofrenda Mecida por Primicias a Dios; los que no teniendo la finalidad de ser presentes  expiatorios, cumplían la función de prefigurar  simbólicamente una parte importante del Plan de Dios para con la humanidad. Analicemos la cita en cuestión: “...de vuestras habitaciones traeréis DOS PANES PARA OFRENDA MECIDA, que serán de dos décimas de flor de harina, COCIDOS CON LEVADURA por primicias a Jehová... (Levítico 23:15-17)

La exigencia de cierto tipo de ofrendas, así como de sacrificios expiatorios propios de aquella época, no debería llamarnos mayormente la atención; Sin embargo, que en el Fiesta de Pentecostés  se exigieran Dos Panes Con Levadura, constituyen una particularidad digna de destacarse, toda vez que la misma Ley prohibía, terminantemente, el uso de la levadura en ofrendas y sacrificios. La lectura de la Palabra de Dios revelada, nos permitiría comprender siglos más tarde que esta particular cualidad, de los elementos exigidos para aquella  ceremonia con que se daba inicio a al contabilidad de las  siete semanas; no  era más que una sombra precursora de hechos solamente concebidos en la excelsa sabiduría de nuestro Todo Poderoso Dios, que ni aún los santos hombres del pasado pudieron descifrar. Pues, tal como lo declarara el Apóstol Pablo (Efesios 3:1-6), estaba reservada para el conocimiento de la Iglesia que el Señor compraría con el precio de su preciosa sangre derramada  en la cruz.

Desde esta perspectiva, y  tras las declaraciones del Señor Jesús, se entiende, que aquel cordero que moría en cada Pascua representaba su propio sacrificio; y que la sangre del mismo con que se marcaron los dinteles de las casas de los israelitas para salvarles de la muerte, fue un símil de la preciosa sangre derramada en la cruz, que nos libró de la muerte inevitable a la que nos conducían nuestros pecados. Del mismo modo podemos entender que aquella “masa sin levadura” de los días Ázimos, que llevaban consigo los israelitas en el día de su liberación del  cautiverio, representaba, para nuestro tiempo, la marcha de la Iglesia liberada de la levadura del pecado. Siguiendo esta constante simbólica, señalada en las Escrituras, resulta claro, que  el “Omer de la Ofrenda Mecida”, incuestionablemente representaba al Señor Jesús, en una nueva función tras ser recibido en el cielo a la diestra de Dios, El Padre. Para entender estos nuevos elementos que aparecen en la Fiesta de Pentecostés; se hace necesario considerar algunos planteamientos hechos en párrafos anteriores:La historia de la Iglesia Verdadera en su relación con Dios; está dividida en tres etapas bien definidas de acuerdo a los términos bíblicos.

El Apóstol Pablo en la Carta a los Hebreos (Cap.12: 22-24) declara que, ya la Congregación de Los Primogénitos está alistada en los cielos, pues sus nombres ya están inscritos en el Libro de la Vida, esto lo dice en alusión a todos aquellos fieles que fueron desde Adán hasta el Pacto de Dios con Abraham. Sin embargo, falta  todavía que la salvación de Israel sea consumada, lo que sucederá, cuando se haya integrado al Pueblo de Dios la plenitud de los gentiles. Estos dos estamentos, a pesar de su pecado, están considerados delante de Dios para el momento de su redención y representados simbólicamente en estos “dos panes con levadura” que exigía para este día la Ley;  en el Reglamento Del Culto.

 

¿CÓMO SERÁ EL CUMPLIMIENTO DE ESTA FIESTA?-

 

De acuerdo con la información del Apóstol Lucas, en la primera celebración de la  Fiesta de  Pentecostés, 10 días después del retorno del Señor Jesús a la diestra de su Padre, Dios derramó el Espíritu Santo en la Iglesia del Aposento Alto. Confundida la multitud respecto a lo que estaba sucediendo, algunos pensaban que los apóstoles estaban bebidos ante lo cual Pedro puesto en pie les declara: “...Varones Judíos y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, oíd mis palabras; porque éstos no están borrachos como vosotros pensáis, siendo la hora tercia del día. MÁS ESTO ES  LO QUE FUE DICHO POR EL PROFETA JOEL...”. Leamos ahora cual fue la escritura que en este particular momento aludió el Apóstol Pedro: “...Vosotros también hijos de Sión alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia arregladamente, y os hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio...” (Joel 2.23) [m4] 

 

Por supuesto para nadie es un misterio respecto al significado simbólico de la palabra  “lluvia”. Entonces concluimos en que, Dios proféticamente se está dirigiendo a Israel y les recuerda haberles dado “la primera lluvia arregladamente”. Si estudiamos con atención  la historia de Israel a través de las Escrituras Hebreas; nos daremos cuenta que, solamente algunas personas en la nación  poseyeron el Espíritu Santo, y todo el desarrollo logrado, tanto material, como espiritualmente, se debió en gran manera a la obediencia esporádica con que acataron la dirección de algunos de éstos; sus hombres más notables, a los cuales  Dios les concedió la Virtud Divina, ya fuera un sacerdote, profeta o rey circunstancialmente.

 

Esta situación  es aludida  con la frase “La primera lluvia arregladamente”. El Espíritu Santo estuvo presente en la conducción de la nación, más no siempre, ni en todos. “La Lluvia Temprana”, por su parte, corresponde a la manifestación del Santo Espíritu, en el Aposento Alto, extensiva para la Iglesia Del Nuevo Pacto. “La Lluvia  del Principio”, entre tanto, alude la innegable presencia del Espíritu en la Congregación de Los Primogénitos, en donde Dios, se manifestaba cara a cara, a sus Hijos.  “La Lluvia Tardía”, finalmente, tiene que ver con la promesa de la manifestación del Espíritu Santo, en el tiempo del fin a Nación del Pacto; cuando definitivamente la venda de sus ojos sea quitada al mismo tiempo que haya entrado el último de los gentiles al pueblo de Dios.

 

CUESTIONARIO UNDECIMA LECCION

 

1. Como se ha venido estudiando, queda claro que el contenido simbólico es el elemento que le confiere vigencia en el Nuevo Pacto y dentro de esto; el cordero de la Pascua sacrificado durante el Período Del Primer Pacto representaba a Jesús sacrificado. Cumplido este aspecto ¿Por qué seguir conmemorando la Pascua?

 

2. Identifique similitudes y diferencias en la Pascua durante el período del Primer Pacto y el período del Nuevo Pacto

 

3. Si el término “Pascua”  procede de la raíz hebrea “Pesaj”; que significa “Pasar por alto”; de acuerdo a la carta de Pablo a los Romanos en el capítulo 3; ¿Cómo se interrelaciona el sentido de esta Convocación con la Iglesia Del Nuevo Pacto?

 

4. ¿Qué simboliza para la Iglesia la Fiesta de los Ázimos?

 

5. Identifique en las Escrituras Griegas todas las citas en que aparece  alguna Fiesta Solemne.

 

6. ¿Cuál es el nombre original en las Escrituras de la Fiesta de Pentecostés y porque esos nombres?

 

7. ¿Cuál es el origen y significado del nombre Pentecostés?

 

8. ¿Qué simbolizaban los dos panes con levadura que eran presentados como ofrenda mecida en el día de Pentecostés durante el período del Primer Pacto?

 

9. ¿Cuál era la particularidad especial de la ofrenda de los dos panes?

 

10. Si se entiende que en el lenguaje de las escrituras la palabra “Lluvia” se relaciona con la manifestación del Espíritu Santo; aclare los siguientes conceptos extraídos del mensaje del profeta Joel y aludidos por el Apóstol Pedro en el discurso de Pentecostés desde al Aposento Alto.

 


 [m1]SIMBOLOGIA 1 PASCUA Señor Jesús nuestra pascua

 [m2]SIMBOLOGIA 2 PASCUA hasta cuando EL  venga

 [m3]SIMBOLOGIA AZIMOS

 [m4]SIMBOLOGIA 1 PENTECOSTES lluvia temprana Y TARDÍA