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Lección 15

EL PLAN DE  SALVACIÓN Y LA IGLESIA VERDADERA.

 

Lectura Bíblica: Colosenses 2:16-17

El propósito de esta lección es revisar otros argumentos interesantes en la defensa de nuestra Fe; la Iglesia acepta la existencia de Un Plan Divino de Salvación, para la humanidad; que subyace  explícitamente expuesto en las SS.EE. en el establecimiento del Reglamento de Culto. Uno de los fundamentos bíblicos  que sostienen esta declaración  se basa en aquel principio declarado por el Apóstol Pablo que señala que “…Las cosas que antes fueron escritas para nuestra enseñanza fueron escritas…”  y se entiende que se relaciona con “El Reglamento del Culto” (Levítico 23)  cuando Pablo en la carta a los Colosenses 2:16-17  aconseja  a la Iglesia de Colosas que no se deje intimidar por aquellos que les critican por observar las Fiestas Solemnes, pues, estas son: “Sombra De Los Bienes Venideros”; esta declaración nos  sugiere relacionar y establecer un paralelo entre la liberación de Israel del cautiverio egipcio y la liberación de la Iglesia Del Nuevo Pacto del mundo.

Es así que, como los israelitas ESTABAN  ESCLAVIZADOS EN EGIPTO, antes que viniera la salvación de parte de Dios, la Iglesia, estaba ESCLAVIZADA EN EL PECADO SIN ESPERANZA DE DIOS. Y como el Pueblo elegido era CAUTIVO DE FARAÓN, la Iglesia, en el  Mundo, ESTABA PRESA DE SATANÁS (Efesios 2:1-3).

Del mismo modo como los israelitas en Egipto, estuvieron bajo la sentencia de muerte que pesaba sobre la tierra de Egipto, nosotros, que hoy somos parte de La Iglesia Verdadera; también estábamos en el mundo:"... MUERTOS EN DELITOS Y PECADOS...” (Efesios 2:4-6).

Las Santas Fiestas de Dios fueron los hitos que conformaron la historia de la nación elegida y marcaron la ruta desde Egipto hacia la tierra Prometida, del mismo modo, la Pascua en que nuestro Señor Jesucristo, entregó su vida por la Iglesia y la humanidad; marca el comienzo del éxodo de la Iglesia del Nuevo Pacto, desde  el mundo gobernado por Satanás hasta el establecimiento del gobierno de Dios en la tierra en El Milenio, y cada una de las diferentes etapas que deberá vivir hasta llegar a esta meta profetizada; se encuentran prefiguradas en Las Fiestas Santas que conforman nuestro  calendario religioso, de ahí su total vigencia.

Sin embargo, los planteamientos tan lógicos, expuestos en las Escrituras respecto al Plan De Salvación diseñado por Dios para la humanidad; se estrellan con las falsas doctrinas creadas por Satanás y defendida por el “cristianismo moderno” que supone que tras la muerte de Nuestro Señor Jesús todas las leyes han quedado clavadas en la cruz, que la Ley De Dios fue una invención de Moisés o que ésta sólo tenía validez para el pueblo de Israel y que ahora nuestra relación con Dios se sustenta sólo en la  Fe y La Gracia.

¿Dónde  Radica El Error De Estos Falsos Principios? Al analizar los fundamentos de estas afirmaciones, es fácil darse cuenta de la falta de conocimientos respecto de la estructura de la  Ley De La Adoración establecida por Dios. El apóstol Pablo refiriéndose a la forma de la Ley  durante el Período del Primer Pacto, señala en su carta a los Hebreos en el capítulo 9, lo siguiente: “…Tenía empero el Primer Pacto, Reglamento de Culto Y Santuario Mundano…”  Esta declaración da cuenta de  dos sistemas complementarios que regulaban la relación del Hombre con Dios, y están debidamente descritos, uno, en Levítico capítulo 23 que corresponde a Las Leyes del Reglamento de Culto, y en el otro la  Ley   De Los Sacrificios Por El Pecado, que eran las ordenanzas respecto al Santuario Mundano que se encuentran en los capítulos 28 y 29 del Libro de Números. Su lectura permite darse cuenta que en aquel tiempo  no podía existir uno sin el otro.

Dios reveló a Moisés que las instrucciones contenidas en El Reglamento del Culto,  eran “Convocaciones Santas a las cuales debía citarse en sus tiempos” (Levíticos 23:4)  es decir, las ordenanzas que aparecen este capítulo donde se establece el Reglamento De Culto; declara que estas son citaciones hechas por Dios, y en los versículos 21 y 31 del mismo capítulo señala que estas convocaciones tienen el carácter de mandatos a perpetuidad. El hecho que después de la muerte de nuestro Señor Jesucristo la Iglesia de los apóstoles las siguiera observando, prueba plenamente  esta aseveración.

¿Cuál era el objetivo de estas “Citaciones Santas”?.- Por cierto, el hombre no necesita de la existencia particular de leyes para descansar, porque es parte de sus necesidades fisiológicas, de manera que cuando se estableció el Reglamento de Culto, estas  solemnidades y festividades, ninguna tenía ese objetivo; sino que el sentido principal de ellas era proporcionar al Hombre la posibilidad de estar en contacto permanente con Dios y sus conocimientos. He aquí la razón de las palabras de nuestro Señor Jesús cuando dijo: “…el sábado por causa del hombre fue hecho…”  pues si el  hombre se apartaba de Dios simplemente sería presa fácil de Satanás.

Otra situación importante a considerar, es que en el capítulo 23 de Levítico y en todas las Escrituras no existe una afirmación que le asigne al Reglamento de Culto cualidades por las cuales el hombre observándolo solamente alcance la salvación. Para comprender mejor esto, considerémoslo de la siguiente perspectiva: Si en la ciudad donde Ud. vive existe una calle que tenga tránsito de norte a sur y Ud. en su vehículo viaja siempre de norte a sur; nadie sale a su paso a felicitarlo, ni obtiene ningún premio, pero emprenda una vez un viaje en sentido contrario y se va a dar cuenta que, la ley, por cierto, no premia, ¡Pero condena!   La ley del Reglamento del Culto, no fue dada para alcanzar la salvación; pues si alcanzar la salvación se entiende como lograr la vida eterna; las escrituras señalan que la Vida eterna es una dádiva de Dios, pero su desobediencia constituye pecado y el pecado nos lleva a muerte. Aún así, entendiendo que el objetivo del Reglamento de Culto es acercarnos a Dios como Él lo indica, el obedecer  la Ley de Dios según la promesa de su Palabra encierra para quienes le obedecen grandes bendiciones (Deuteronomio 28:1-8)

Resta ahora examinar el segundo elemento que conformaba la Ley, y que se menciona en  Hebreos 9:1,  El Santuario Mundano, regido por La Ley De Los Sacrificios Por El Pecado (Levítico capítulos 1 al 7). El apóstol trae a colación la existencia del primer Tabernáculo o “El Santuario Terrenal”  construido en los días de Moisés por estricta orden y diseño entregado por Dios (Hebreos 8:5) y que se regía para la adoración, por El Reglamento de Culto y La Ley De Los Sacrificios,  o como la llama el propio apóstol Pablo en su carta a los Efesios en el capítulo 2:15, “La Ley De Los Mandamientos en Orden A Ritos”, que como implementación complementaria e imprescindible al Reglamento de Culto, durante el Período del Primer Pacto, sí contenía una valoración conducente a la salvación porque a través de los diferentes sacrificios de animales y diversos rituales no solo se obtenía el perdón de los pecados sino además apuntaban a la pureza física exigida por la ley durante este período (Hebreos 9:22). Naturalmente, debemos reiterar, estos dos elementos en el contexto de la adoración, eran absolutamente indispensables el uno del otro para presentarse adecuadamente en una Santa Convocación.

Así tenemos, por ejemplo, que cuando El Reglamento De Culto señalaba que el 15 del mes de Abib comenzaba La Fiesta De Los Ázimos, si el pueblo se congregaba y no traía los sacrificios que ordenaban las Escrituras, en este caso, simplemente incurría en una trasgresión a la Ley y viceversa; podían estar las víctimas o  sacrificios exigidos para los Ázimos pero si no era el día determinado en el Reglamento de Culto, no se podía considerar  cumplida La Ley de La Fiesta de Los Ázimos. De manera que plantear que estos dos elementos:(Reglamento De Culto Y Ley De Los Mandamientos En Orden A Ritos) constituían un todo en el ámbito de la adoración, no es una presunción de nuestra Congregación; sino una aseveración  expresada con mucha claridad en las Escrituras.

En el capítulo 12 del Libro de Éxodo en los versículos 26 y 27; Dios indica a los israelitas lo siguiente: “…cuando vuestros hijos os preguntaren, ¿Qué rito es este vuestro?, vosotros responderéis esta es La Víctima de la Pascua…” Aquí la enseñanza es clara, y no señala que la Pascua fuera un rito, sino la inmolación del Cordero Pascual (víctima = rito) constituía la parte ritual de esta Conmemoración.

En Esdras capítulo 3:1-6, narra el hecho que luego del retorno del cautiverio babilónico y habiendo obtenido la autorización del rey Ciro, la primera delegación que regresó a Jerusalén, una vez construido El Altar De Los Sacrificios, celebran la Fiesta de Cabañas, El relato bíblico aparece entonces de la siguiente manera: “…Hicieron asimismo la Solemnidad De Las Cabañas como está escrito, y. Holocaustos cada día, por cuenta, conforme al rito, cada cosa en su día…”  las Escrituras son absolutamente claras, para hacer notar que hicieron las Cabañas “como está escrito”; ¿Dónde está escrito? ¡En El  Reglamento de Culto! Y luego señala que ofrecieron holocausto conforme al Rito. ¿Dónde están las indicaciones respecto a los ritos dentro de los días de Las Fiesta Santas? Por supuesto no en el Reglamento de Culto (Levítico23) sino en La Ley de los Holocaustos y presentes para las Fiestas Santas; que aparece en los capítulos 28 y 29 del Libro de Números.

De esta manera y contrario a todo lo que enseñan las iglesias mal llamadas cristianas, Las Fiestas Santas de Dios tienen absoluta vigencia en la actualidad y esta se sustenta en tres puntos elementales expuestos en las Escrituras:

 

  1. El hecho de no existir ningún pasaje bíblico que determine su conclusión, (Mateo 5:17 y 18).
  2. Su vigencia, además, se sustenta  en el simbolismo subyacente en cada una de ellas, (Colosense 2:16).
  3. La Iglesia Primitiva las continuó observando tras la muerte de Nuestro Señor Jesús y fueron hitos importantes en la vida de los apóstoles: Fiesta de Pentecostés, (Hechos 2:1-47 y 20:16), Pascua y Ázimos, (Hechos 12:1-4), La expiación como de referencia en la vida de Pablo, (Hechos 27:9)

Nadie puede desconocer que el establecimiento del Ministerio de Nuestro Señor Jesucristo, junto al nacimiento y desarrollo  de La iglesia del Nuevo Pacto, en Jerusalén, provocó en la cúpula del judaísmo perseverante  tal cantidad de contradicciones que finalmente la Iglesia Primitiva hubo de resolver en su seno tres grandes interrogantes que en algún momento generaron una incertidumbre no menor entre sus fieles.

  • La Primera de ellas: Aceptar la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo.
  • La Segunda: Aceptar a los gentiles en la Iglesia eminentemente Judía.
  • Y la Tercera: Imponer la Circuncisión a los gentiles.

Estas tres situaciones de conflicto; originaron, la mayoría de las cartas del apóstol Pablo y usadas maliciosamente, se han convertido a la vez en la fundamentación del “cristianismo moderno” para tratar de probar en estas escrituras que la vigencia de La Ley de Dios, es absolutamente incompatible con La Fe y La Gracia, cuyo reinado impera hoy para  bien de la humanidad  luego de que La ley de Dios “fuera derogada,” con la muerte de nuestro Señor.

¿Cómo relaciona “el cristianismo moderno” las cartas de Pablo con sus falsas creencias?- En atención a la cronología de los escritos del apóstol, la primera información que aparece como testimonio de los problemas que afectaban a la Iglesia está consignada en la carta a los Gálatas.  Galacia  era una provincia romana ubicada en la parte central de Asia en donde se habían establecido a lo menos cuatro Iglesias de manera que el problema que aborda el apóstol Pablo en sus cartas era verdaderamente preocupante. Partiendo por lo más obvio, nunca debiéramos apartar de nuestra mente que, a diferencia de los treinta y nueve libros de las Escrituras Hebreas, y los cinco primeros de las Escrituras Griegas, “Gálatas”,  es una carta del apóstol Pablo escrita entre los años 50 y 52.

El género epistolar debe estudiarse como un todo indivisible, porque es un mensaje cohesionado y motivado por una problemática especial, de manera que para llegar a una comprensión más exacta de su verdadero contenido atendiendo a las instancias de tiempo que la originaron y su tipología, se hace imprescindible leerla en toda su extensión e interpretarla dentro de su contexto histórico para comprender mejor su contenido.

¿Cuál era la situación que se estaba dando en estas Iglesias?; El encuentro de Pablo con el apóstol Pedro en Antioquia en el capítulo 2 de la carta  deja absolutamente clara la razón que motivó su redacción cuando Pablo pregunta ¿Por qué constriñes a los gentiles a judaizar?, Esta es la temática central de la carta a las Iglesias de Galacia compuesta por judíos y gentiles, sus miembros habían sido persuadidos por judíos llegados de Jerusalén sobre la supuesta obligatoriedad de acceder a la Circuncisión, (Gálatas 5:1-4) para poder participar de la Iglesia; frente a estos hechos Pablo en el capítulo 3 versículos 1 y 2 , requiere algunas respuestas de las Iglesias de Galacia: “¿ Quién os fascinó para no obedecer a la verdad? ¿Recibisteis el Espíritu por Las Obras de La Ley o por el oír de la fe? ¿Tan necios sois que habiendo comenzado por el Espíritu ahora os perfeccionáis por la carne?”

En esta frase Las Obras de la Ley, el mundo protestante encierra todo el Culto de Adoración, ignorando algunos involuntariamente y otros voluntariamente, la verdadera forma de la ley como la explica el apóstol Pablo según se vio en párrafos anteriores; de esta manera las cartas de Pablo, el apóstol de los gentiles, se convirtieron en los “fundamentos de prueba” contra el Reglamento de Culto que la Iglesia Verdadera observa en nuestros días.

¿Es posible que la Iglesia esté equivocada en el enfoque que le da a las Escrituras para defender la vigencia del Reglamento Del Culto De Adoración hasta nuestros días?

La respuesta naturalmente la tendrían que dar las SS.EE. Y las primera de ellas la podemos entender de las declaraciones de nuestro propio Señor Jesucristo cuando declaró: “…No penséis que he venido abrogar La Ley o los profetas: ¡No he venido para abrogar sino a cumplir! Porque de cierto os digo  hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas…”  Así debió entenderlo la Iglesia Primitiva, pues el apóstol Lucas, en el libro de Los Hechos, da cuenta con mucha claridad  como fue la forma de La Adoración en los días de la Iglesia de Jerusalén y en la expansión de la Iglesia del Nuevo Pacto, luego del día en que se derramó el Espíritu Santo en el Aposento Alto. Así también es notoria la forma de La Adoración en las Iglesias que se establecieron tras los viajes misioneros de Pablo (Colosenses 2:16 y 17).

¿Es posible pensar que el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo en citas como las que aparecen en su carta a Los Gálatas en el capítulo 2:16: o en el capítulo 3:24 y 25; donde habla de la ineficacia de la Ley para justificarnos; nos esté explicando que la ley verdaderamente quedó clavada en la cruz?   Si alguien piensa así  lo primero que debemos poder explicar es que Las  Escrituras NO se pueden contradecir; si el Señor Jesús advirtió que mientras permanezca esta tierra y este cielo también permanecerá La Ley de Dios, el apóstol no puede estar enseñando algo diferente. El asunto queda resuelto cuando el propio apóstol Pablo explica la forma en que La Fe, La Gracia y La Ley, interactúan para conducirnos al camino de la Verdad.

En el capítulo 3 de la carta el apóstol Pablo a Los Romanos, a partir del versículo 23 aclara toda esta situación, cuando escribe de la siguiente manera: “…Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios…”  Así concluye el apóstol, la temática que venía tratando desde el capítulo primero de la carta; para continuar señalando  el camino de la restauración ofrecido por Dios a toda la humanidad a partir del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo con las siguientes palabras: “…Siendo justificados gratuitamente por su GRACIA, por la redención que es en Cristo Jesús; al cual Dios ha propuesto en propiciación por LA FE, en su sangre para manifestación de justicia, ATENTO A HABER PASADO POR ALTO, en su paciencia LOS PECADOS PASADOS…”

De esta manera el apóstol Pablo establece el advenimiento de La Gracia con  el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo y la define como la facultad divina de perdonar los pecados sin tener ningún otro mérito que poner nuestro reconocimiento y La Fe en la sangre redentora del Hijo de Dios. La diferencia de apreciación de la Iglesia respecto a la interpretación del “cristianismo” es que mientras estos últimos enseñan que la muerte de Jesús ha perdonado todos los pecados de quienes le reconozcan a Jesús por La Fe como su salvador, la Iglesia  sostiene como principio lo que dicen textualmente la SS.EE., es decir La Gracia, es el Don de Dios  que a través del sacrificio de su Hijo Amado está dispuesto a  Pasar Por Alto Nuestros Pecados Pasados, una vez  que hemos sido bautizados.

Ahora, respecto a La Fe, el ejemplo más descriptivo de lo que encierra este concepto desde luego no puede provenir de  personas, sino de las Escrituras, ésta señalan a Abraham, como El Padre De la Fe, es decir, Abraham, cuya forma de servir a Dios se comprende en una sola palabra: Obediencia . Hebreos 11 señala que Por Fe Obedeció y salió dejando su tierra y su parentela  y habitó en cabañas como extranjero en la tierra que Dios le había procurado.

 Por Fe Obedeció y estuvo dispuesto a sacrificar a su único hijo. En génesis 26:5, señala la Palabra de Dios que: Por Fe Obedeció Abraham y recibió la promesa de que su descendencia sería grande como la arena del mar y en su simiente serían benditas todas las generaciones de la tierra:”…Por cuanto Abraham oyó la voz de Dios Y GUARDÓ LOS PRECEPTOS, LOS MANDAMIENTOS LOS ESTATUTOS Y LAS LEYES DE DIOS. De manera que la Fe no es un sentimiento superficial, ni insustancial, basado solo en creer, pues La Fe sin obras es muerta. Y estos ejemplos vistos nos señalan que en el ámbito de la adoración, la muestra más consecuente de La Fe, es la Obediencia a los Principios establecidos por Dios, como lo hizo Abraham el padre de la fe (Génesis26:5)

Volviendo a los escritos de Pablo que supuestamente apuntarían contra la vigencia de la Ley la pregunta es cómo pudo escribir  el apóstol que La Ley concluía con Nuestro Señor Jesucristo y el establecimiento del reinado de La Fe Y La Gracia (Romano 10:4, Cap. 3:20) y luego en  la misma carta determinar la vigencia de La ley en la siguientes palabras: ¿Donde está pues la jactancia? Es excluida. ¿Por cuál ley? ¿De las Obras? ¡No! Mas por la ley de la Fe. ¿Luego Deshacemos La Ley por la Fe? ¡EN NINGUNA MANERA!; ANTES ESTABLECEMOS LA LEY.  Tras esta lectura, queda claro que quienes tratan de probar que las cartas de Pablo apuntan a la derogación del Culto De Adoración; verdaderamente no conocen las SS.EE. De manera que cuando nos corresponda defender la vigencia de la Ley; lo primero que debemos tener en cuenta es saber explicar con mucha claridad la forma de la estructura de la  Ley, a través de sus diferentes períodos.

            

        Cuestionario Lección Nº 1.

1.-  Explique brevemente cómo estaba constituida  la Ley en el periodo del Primer Pacto.

 

 

2.-  ¿Qué objetivo específico cumplía El Reglamento de culto en la antigüedad bíblica  y cuál era el objetivo del Santuario Mundano?

 

 

3.-  Establezca un paralelo entre los hechos históricos que dieron lugar a la realización de cada una de las Fiestas Santas en el pueblo de Israel y su simbología para la Iglesia del Nuevo Pacto.

 

 

4.-  Analice la carta de Pablo a los Gálatas señalando:

  • Emisor
  • Receptor
  • Tema principal
  • Circunstancias históricas
  • Problemática puntual que la origina

5.-  Pruebe bíblicamente la celebración de las Fiestas Santas de Dios en las Escrituras Griegas

 

 

6.- Explique en qué consiste La Gracia, apoyando sus razones con citas bíblicas y contraponga tales juicios con lo que el Cristianismo define como  Gracia.

 

 

7.-  El advenimiento y muerte de Nuestro Señor Jesús ¿qué cambios provoca en la Ley tal como se concebía hasta ese momento histórico?