Click on your flag to translate

Spanish Afrikaans Arabic Bulgarian Chinese (Simplified) Chinese (Traditional) Croatian Dutch English Filipino French Georgian German Greek Hebrew Hindi Indonesian Italian Japanese Korean Malay Maltese Polish Portuguese Romanian Russian Serbian Slovenian Swahili Thai Turkish Ukrainian Vietnamese Yiddish

Lección 16

EL BAUTISMO

 

Lectura bíblica Colosenses 2:10-13

 

Otro principio de fe importante para la Iglesia, reside en aquella sentencia expuesta por nuestro Señor Jesús a Nicodemo, príncipe de los fariseos cuando le dijo: “…De cierto te digo que el que no naciere otra vez  no puede ver el Reino De Dios,…” (Juan 3: 1-6)

Orígenes Del Bautismo En Las SS.EE.:- Aún cuando  la doctrina del Bautismo es datada como un ceremonial a partir de la aparición de Juan Bautista en  Jerusalén, seguido por el bautismo con que Cristo Jesús inicia su ministerio, y valida este procedimiento, es importante considerar que desde el principio, las Escrituras dejan ver al Bautismo como una forma de conectar al hombre con Dios. El apóstol Pedro en una ocasión (1ª Pedro 3:20 y 21) y Pablo en otra (1ª Corintios 10:1 y2), relacionaron en  sus cartas, dos acontecimientos históricos con el bautismo, que a través de los siglos se convertirían en una de las más importantes ceremonias en la vida de la Iglesia del Nuevo pacto.
El Apóstol Pedro en su primera carta en el capítulo 3, relaciona la vivencia de Noé y su familia en el Diluvio, como una experiencia bautismal. Lo mismo dice Pablo cuando rememora el paso de los israelíes por las aguas del Mar Rojo; y por cierto, lo mismo podemos aseverar nosotros respecto de la generación de los israelitas que pasaron el Jordán en seco guiados por Josué, haciendo nuestras las palabras de Pablo cuando dijo: “...Y todos fueron bautizados en la nube y en el mar.…”

Los ejemplos citados anteriormente,  nos llevan a concluir que el bautismo ha estado siempre presente en la vida de la Iglesia, desde los tiempos en que la maldad de la sociedad hartó definitivamente a Dios  en los tiempos del patriarca Noé.

Siglos más tarde cuando Israel tenía el estatus de ser la Congregación de Dios en el desierto; fue la Circuncisión la señal de identidad, la marca de nacionalidad que diferenciaba a los israelitas  de las demás naciones; y sobre esto el Apóstol Pablo, en el capítulo 3 de Colosenses, dice que el bautismo actual reedita en nosotros, nuestra propia “Circuncisión” para  identificarnos también como “Pueblo de Dios”. Ahora Bien, Observemos por las Escrituras qué implicancias tuvo para aquellas generaciones vivir esta experiencia:

  • La consecuencia  de este bautismo en las aguas del Diluvio trajo para Noé y su familia la posibilidad de VIVIR EN UNA SOCIEDAD DIFERENTE de la que él provenía y que había sido desechada por Dios, y que obviamente se normaría por los principios divinos, que eran su modo de vivir.
  • Para la nación de Israel que atravesó el mar Rojo, dejaba atrás las penosas vivencias de la dura esclavitud, y ahora tenían ante ellos LA LIBERTAD Y LA PROTECCIÓN DE DIOS, estos serían  los primeros beneficios de su nueva vida.
  • Entre tanto, la generación que al fin  entró  a la Tierra Prometida, guiados por Josué, fueron recompensados con UN ASENTAMIENTO SEGURO DONDE VIVIR EN PAZ y el término de su peregrinaje.

El Bautismo En La Era Del Nuevo Pacto, - Desde el Señor Jesús hasta nuestros días, esta ceremonia pasa a ser la puerta de entrada al mundo de Dios; y por supuesto, nadie puede suponer, que  sean menos las responsabilidades y los beneficios que se obtendrán al traspasar este umbral; respecto  de quienes  vivieron en el pasado, sin embargo, no debemos olvidar algunas consideraciones:

  • Noé demostró ser un HOMBRE FIEL a Dios, en medio de una sociedad, absolutamente corrompida.
  • En Egipto, Israel, aceptó el liderazgo de Moisés reconociéndolo como el enviado de Dios, y se   DECIDIÓ A OBEDECER,  aún frente a todos los riesgos que suponía su rebelión contra el sistema.
  • Mientras que la renovada generación de israelitas  que entraron a Canaán al mando de Josué tuvieron  la confianza y la valentía, para cercar Jericó sin las  capacidades militares o humanas, confiando solo en las promesas de Dios. Conscientes que Fidelidad, Obediencia, Confianza en Dios  y Valentía fueron Los elementos que llevaron a la meta a quienes fueron antes que nosotros; veamos ahora como queda este mandamiento para la Iglesia en esta era: En el capítulo tres del evangelio de Juan, el propio Señor Jesús, deja de manifiesto que El Bautismo, es un paso imprescindible para entrar y ser partícipe del Pueblo de Dios, tal como en la antigüedad, lo era la Circuncisión, para pertenecer a Israel. Pero  previo a este paso, es importante recoger para nosotros las experiencias relatadas en las Escrituras en estas etapas pasadas de la Iglesia de Dios  en el  Primer y Segundo Período de su existencia.

Para llegar al Bautismo es necesario haber demostrado Fidelidad para Con Dios y sus principios como lo hizo Noé. Estar absolutamente decididos a obedecer a Dios como lo estuvo Israel al momento de seguir las instrucciones de Dios a través de Moisés y; también tener La Confianza Y La Valentía de Josué y los que con él entraron a la tierra prometida para llegar al final de la carrera que se inicia con el Bautismo.

Además de desarrollar las capacidades antes mencionadas; es necesario cumplir con los requisitos señalados por el apóstol Pedro en el capítulo 2:38 del libro de “Los Hechos”, donde declara,  como elemento imprescindible: “El Arrepentimiento”, antes de bautizarse. Vale decir, la toma de conciencia   que nuestras maneras pasadas de vivir, por muy convencionales que nos hubieran parecido, no han tenido nada que ver con lo que Dios estima por rectitud, aún cuando tengamos una vida irreprensible en el ámbito social, no es lo mismo en el ámbito espiritual pues desconocíamos y no cumplíamos con la verdadera adoración.

Muchas personas pueden llegar a nuestra comunidad, que se sientan gratas entre nosotros, que guarden más o menos bien las solemnidades y que asistan a nuestras reuniones, todo esto como acciones físicas, No son condicionantes para suponer que

tal persona esté lista para bautizarse; pues sin llegar a sentirse comprometidas con la vida de la Iglesia y su desarrollo;  y si la situación espiritual no es su prioridad sobre  sus intereses y proyectos personales no le está  permitiendo valorar el  llamado de Dios. Hasta mientras no establezcan una escala de valores espirituales que le permita conducirle al arrepentimiento para poner a Dios y la iglesia en el primer lugar todavía no ha llegado el momento de asumir el Bautismo.

Luego, quienes decidan bautizarse, deberán superar una segunda etapa que es  “La Conversión”, es decir, alcanzar el proceso de cambios conductuales impulsados por la apropiación de los principios de Dios en los dos ámbitos fundamentales que deben normar la vida de hijo de Dios, es decir, establecer una real conexión con Dios en primer lugar, y luego  con nuestro prójimo.     

Uno de los grandes consejos respecto a este punto lo podemos encontrar en un la carta del apóstol Pablo a la Iglesia de Éfeso en el capítulo 4:20 donde recomienda, que “…dejemos nuestra pasada manera de vivir y renovemos el espíritu de nuestra mente…” en otras palabras, que cambiemos nuestra forma pasada de pensar,  pues de otra manera es imposible cambiar aquellos hábitos  incompatibles con el actuar de los hijos de Dios. Luego procede el Bautismo, que debe realizarse cuando el Ministro ha logrado comprobar que el solicitante verdaderamente conoce las doctrinas básicas de la Iglesia y  ha aceptado hacerlas su forma de vida. Integrado ya a la comunidad, en el capítulo 15 de Juan nuestro Señor Jesús se nos presenta como la verdadera vid y nosotros como los pámpanos que hemos sido ya limpiados, pero que nos corresponde ahora llevar muchos y buenos frutos, que tienen que ver con la verdadera transformación de nuestras vidas y la manifestación en ella de los frutos del Espíritu Santo revelados en las Escrituras. (Gálatas 5:22 y 23)

No existen diferentes formas de Bautismo (Efesios 4:5); a partir del origen del palabra (Bapto=Inmersión) el bautismo consiste físicamente en ser sumergido en el agua, ceremonia que debe ser hecha por un Ministro. Luego de esto, se realiza el acto de “la imposición de manos” para que los recién bautizados reciban

el Espíritu Santo (Hechos 8:14-17).De esta forma un creyente se torna en un Miembro Oficial De La Iglesia.

Desde la misma perspectiva del origen  de la palabra podemos aclarar una antigua pregunta respecto a: “En que nombre se debe bautizar” una persona; pues Jesús en Mateo 28:19 ordena hacerlo En Nombre Del Padre, Del Hijo, Y Del Espíritu Santo. Mientras que  Pedro en Hechos 2:38, recomienda bautizarse en el nombre de Jesús:

Primero debemos entender  que en la cita e Mateo, nuestro Señor, esta ordenando hacerlo y  como hacerlo; entre tanto el apóstol Pedro esta respondiendo a las personas que habían creído en su mensaje; que es lo que tenían que  hacer; y no esta explicando como hacerlo; obviamente la personas que concurrieron a bautizarse fueron bautizadas por los discípulos en El nombre el Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, pues así habían sido instruido directamente por nuestro Señor Jesús.

Ahora ¿qué significa ser bautizado En Nombre Del Padre, Del Hijo, Y Del Espíritu Santo?  Para entender esto hay que saber que para la Iglesia “El Padre” significa La máxima e indescriptible Perfección, Pureza, Santidad, Sabiduría, Amor Y Misericordia.

“El Hijo”, además de todos los atributos que comparte con su Padre,  por ser la misma esencia para la Iglesia significa La Misericordiosa  Redención; pagada con su preciosa sangre.

Y “El Espíritu Santo” Significa para la Iglesia la Luz y la fuerza  que nos permitan distinguir entre el bien y el mal, entre lo justo y lo incorrecto, entre lo limpio y lo inmundo y vencer en la batalla de la carne contra el Espíritu. Entonces cuando un Ministro dice a un discípulo: “Yo te bautizo  En Nombre Del Padre, Del Hijo, Y Del Espíritu Santo”, como la palabra bautismos significa “inmersión“, entonces de acuerdo al mandato del Señor Jesús el discípulo en este acto será sumergido o introducido en el camino a la Santidad del Padre, será sumergido en la Redención de su Hijo Jesucristo y  sumergido en la Potencia del Espíritu Santo para ser parte activa del la Iglesia de Dios que se levanta  con cada uno de los que hemos creído en la Verdad.

Muchas personas suponen equívocamente que al levantarse de las aguas del Bautismo cambiara su vida radicalmente, pero esto, no es lo que enseñan las Escrituras. La Conversión, es decir, el hecho  de cambiar nuestras vidas, es una acción que comienza previo al Bautismo, y debe desarrollarse a lo largo de nuestras vidas; tarea que debemos asumir responsablemente, pues no son pocas las Escrituras que nos instan  “…a dejar nuestra pasada manera de vivir, y dejar al viejo hombre que está viciado conforme a los deseos del error…”  y Dios, a través del bautismo, nos ofrece la oportunidad de  eximirnos de la muerte a que estábamos condenados a causa de esa vieja manera de vivir.

La gran lección de los días que vivió nuestro Señor Jesucristo luego de su bautismo nos señalan con claridad los peligros de los cuales debemos cuidarnos  a  los  cuales debemos derrotar necesariamente para que el Espíritu Santo que nos ha sido prometido en el Bautismo pueda desarrollarse integralmente en nuestras vidas.

El capítulo 4 de Mateo dice que luego de bautizarse, nuestro Señor, fue llevado por el Espíritu al desierto y habiendo ayunado 40 días sintió hambre, entonces se presentó Satanás para tentarle. La gran lección de esta parte es que en los momentos más críticos de nuestra vida,  tal vez frente a la imposibilidad de suplir una  necesidad tan elemental como el alimentarnos y alimentar nuestras familias, muchas veces esté más a nuestro alcance solucionar nuestro problema transgrediendo un mandato de Dios, o quedándonos en casa o faltando a alguna Solemnidad que esperar la manifestación de nuestro Dios.

 La segunda propuesta de Satanás, es que el Hijo de Dios le demuestre que su Padre está verdaderamente con Él  lanzándose de las almenas del Templo al vacío. En muchos momentos de nuestra vida exigimos a Dios que Él disponga primero, para luego nosotros seguirle; como por ejemplo que el solucione algún problema personal y luego me bautizo; es decir si Ud. sana a mi enfermo yo me bautizo, o si encuentro trabajo me bautizo,  en circunstancias que muchas veces la causa de nuestros problemas tienen que ver con situaciones propias de nuestra condición como el caso de las enfermedades; o cuando las situaciones se producen   como resultado de nuestras propias acciones, no tengo trabajo porque no soy una persona calificada, o no tuve una conducta adecuada.

 La tercera propuesta de Satanás tiene que ver  con la necesidad de todos los individuos a que se les reconozca y muchas veces queremos alcanzar mayores niveles de vida y reconocimiento que nuestras propias capacidades o virtudes merecen. Y muchas veces en alcanzar nuestros  sueños   hipotecamos lo que a Dios le pertenece. Por esto es importante considerar a las generaciones pasadas para que teniendo en cuenta cómo es que llegaron a la cima,  nosotros también lo logremos. El Hijo de Dios por ejemplo venció todas las pruebas que encontró en su camino  para cumplir su ministerio y hoy esta a la diestra del Padre;  el apóstol Pablo que conociendo sus falencias declara al fin haber corrido la carrera que le fue propuesta  y  pudo  confiar tranquilo en su redención. Fue él quien escribió: “…Y sabemos que a los que a Dios aman; todas las cosas le ayudan a bien, es a saber, los que conforma al propósito son llamados…”

 

CUESTIONARIO LECCIÓN Nº 2

1.-  Explique la relación que existe entre la circuncisión y el bautismo.

 

 

2.-  ¿Cuál es a su juicio, la importancia de la ceremonia del bautismo para los llamados a integrar la Iglesia de Dios?

 

 

3.-  Enumere los antecedentes que existen en la Biblia para establecer que el bautismo estaba presente simbólicamente desde Noé en adelante.

 

 

4.-Enumere los requisitos necesarios de un creyente para proceder a la ceremonia del bautismo.

 

 

5.- ¿Cómo debe llevarse a cabo un bautismo y por qué?

 

 

6.- Explique que significa “en el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu santo.

 

 

7.- ¿Cual es la función del Espíritu Santo en una persona bautizada?